Pata de vaca: pura elegancia


La pata de vaca o Bauhinia fortificata ssp pruinosa,  es un árbol de porte bajo, no supera los cuatro p cinco metros, con ramas arqueadas y copa globosa e irregular. El tronco es desnudo, con la corteza fracturada, leñosa, de color pardo grisáceo opaco.
El follaje es caduco, de hojas alternas, simples, enteras, compuestas por dos folíolos unidos por sus bordes internos. Se ven como una sola lámina profundamente hendida, de hasta 16 centímetros de largo por 11 de ancho.

Las flores, hermafroditas, son grandes, solitarias o agrupadas en racimos paucifloros (de pocas flores). Los pétalos tienen de seis a diez centímetros de largo. Son desiguales entre sí y de color blanco.

La floración se produce en verano. El fruto es una vaina, seca, de 10 a 15 centímetros de largo, comprimida y subleñosa. Péndula, recta también de color grisáceo. Fructifica en otoño.

La planta, que pertenece a la familia de las leguminosas, se caracteriza por su crecimiento medianamente rápido. Es originaria de América del sur.
Desde el punto de vista ornamental se emplea este árbol por su copa irregular, su follaje de textura media y densidad liviana, que la torna al color amarillo en otoño. También se luce su atractiva y abundante floración.

Las flores son parecidas a las orquídeas blancas. Y esa semejanza las vuelve muy valoradas. Pata de vaca  es una planta de clima templado cálido, sensible a los fríos, y a las heladas fuertes y continuas.
Un punto a favor es que no necesita un suelo demasiado exigente. De todos modos, la planta crece mejor en los húmedos y franco arcillosos.