Jardin: Palo borracho, bien vistoso


El Palo borracho, también conocido como Samohú, algodonero, painera, es un árbol caduco, de 15 a 20 metros de altura y gran porte.

Su tronco es recto o algo globoso en la parte central. Su corteza es lisa y verde, con estrías verticales y aguijones muy punzantes. La copa es amplia con ramas extendidas y sus hojas son compuestas, generalmente de 5 foliolos, de 15 a 30 cm de largo, largamente pecioladas.

Sus flores son solitarias y grandes, de 8 a 15 cm. Tienen pétalos rosados con el centro amarillo y líneas color púrpura en la base.
Florece en otoño, luego de la caída de las hojas. Sus frutos son cápsulas oblongas, verdes, péndulas, persistentes, de 8 a 20 cm de largo. Al madurar se abren, dejando libre a la paina (los algodonosos pelos blancos que envuelven a las semillas). Fructifica en invierno: sus semillas son negras, y miden de 5 a 8 mm.
Su silueta se asemeja ala de un barril, y de ahí le viene el nombre de palo borracho.

Su corteza es fuerte. El palo borracho es un árbol que debe plantarse a pleno sol, y sólo precisa un suelo fértil y profundo. No es usual que necesite fertilizantes, pero se le puede aportar un fertilizante equilibrado si el sustrato no es rico en humus.

El palo borracho  no es un árbol frágil, pero no tolera heladas, en lugares con bajos riesgos de heladas fuertes puede rodearse el tronco con paja o tela antiheladas durante el invierno.
En cuanto al riego, necesita agua en forma moderada, sobre todo los primeros años. Se propaga a través de semillas, éstas tienen un gran poder germinativo, se cosechan en primavera y pueden sembrarse inmediatamente.