Jardin: Estilo desierto


Los cactus son originarios de América y llegaron a Europa en la época de Colón, por lo que en ese momento los llamaron Melocactus.

Sus pelos, el color de las espinas con que retienen la humedad y sus originales flores son los responsables de que haya coleccionistas de cactus tanto como los coleccionistas de orquídeas.

Estas plantas son ideales para todos aquellos que no son tan dedicados a las plantas, ya que estas plantas resisten todo, excepto el exceso de agua. Por lo que si os olvidan un día de regarlas, ellas no os reclamarán.
En zonas de climas húmedos, sólo necesitan agua cada doce o quince días, en las estaciones desde la primavera hasta el comienzo del otoño. Por eso, lo mejor es tenerlos tras la ventana más luminosa de la casa, en una maceta bien drenada que mantenga el equilibrio entre tierra orgánica y materia inerte.Un cambio de maceta  y tierra cada dos años, alternar entre un fungicida y un insecticida cada mes, y una poda bianual de raíces bastarán para mantenerlos sanos.

Algunas especies son:

Oreocereus celsianus: es una planta cilíndrica de flores rojas en forma de tubo cerrado que puede llegar a 30 centímetros de diámetro y tres metros de alto. Tienen grandes espinas amarillas y una capa de pelos blancos que se va espesando con la edad.

Mammilaria bocasana: tiene forma globular, la planta adulta, de entre diez a quince años de edad, tiene diez centímetros de diámetro y diez de altura. Se distingue por sus flores rosadas y por sus plumas.