Jardín: Cosmos, colorida y florida

Es una planta ideal para canteros si se la combina con otras de menor altura. Sus flores anaranjadas, que no son lo que parecen, se destacan en el jardín.
El Cosmos es una planta vistosa, pudiendo llegar a medir un metro.
De tallos erectos poco ramificados y hojas opuestas, presenta flores con un centro que, en realidad, está formado por cientos de flores pequeñas y pétalos, que también son flores, que sólo cumplen la función de aumentar su atractivo. Su fruto, seco y de color marrón, tiene aristas con pelos que hacen que se peguen a la ropa.
El Cosmos aparece en las regiones subtropicales y templadas. Su cultivo es muy sencillo, necesita suelos bien drenados, sueltos y fértiles; los canteros sobreelevados con una buena alternativa.
Es una planta de crecimiento rápido que requiere pleno sol y clima cálido y templado.
Resiste las altas temperaturas y no soporta los fríos intensos. Su ciclo se desarrolla en primavera y verano.
Esta planta se siembra por semillas en primavera, al aire libre, o en invernadero y sus plantas crecen y florecen a fines del verano y a principio de otoño.
Se puede sembrar en almácigos o en macetas pequeñas en una mezcla de sustrato con arena gruesa, compost y tierra en partes proporcionales y después transplantar al lugar definitivo cuando las plantas alcancen los 10 cm de altura, aproximadamente.
Las semillas son vigorosas y suelen germinar debajo de las plantas madre. En este caso, se puede aprovechar para colocarlas en macetas individuales y luego transplantarlas en otro sitio.